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mis niños no son malos

Mis niños no son malos, conocen la maldad y puede que la practiquen pero ellos no son malos. Puede que algunos sean criminales, mal criados, con esa cara de "que carajo" pero ellos no son malos. Ese piquete, ese fronte, de la nota loca que los consuela, esa música, ese prum prum tacataca, dale que dale, guayeteo, esta algarete, no lo niego pero ellos no son malos. Puede que den un palo y con suerte salgan con par de pesos, quizas se compren par de tennis que convinar con sus mahones gastados y el resto para la vieja pa la renta, pa el agua, la leche pa el mas chamaco. No me digan que por eso son malos.  Los jóvenes no tienen mas alternativa que ocupar el lugar que se les brinda.  Los jóvenes son el reflejo de la putrefacción en el alma de un pueblo.  Los jóvenes no tienen mas alternativa que ocupar el lugar que se les brinda.  Mis niños no son malos, lo repetire todas las veces. Mis niños son no-va-tos en la carrera destructiva que gobierna este mundo m...

Brújula rota

Aun no sabía leer ni escribir cuando mi brújula se rompió. El norte se tornó borroso así que pase a caminar en círculos. Es muy fácil perderse cuando tu brújula no sirve, hasta que paso                 a caída                 de levantarse                 a afianzarse los puntos cardinales dejan de ser importantes. El este parecía rebelde el oeste republicano y el sur, un estado olvidado, sin brújula solo reconoces los estados de ánimo. Se camina improvisando, a veces me detuve por años donde me sintiera más seguro, a veces solo corría sin mirar para los lados, ahí era donde venían los cantazos. Después de 3 décadas el norte me encontró. Busque mi brújula rota por...

es solo el hombre que viene a llevarse la luz

No te asustes mi niña, no es un ladrón, ni vienen a hacernos algún daño físico, es el hombre que viene a cortarnos la luz. Usa gafas obscuras, así es mucho más fácil hacer un trabajo cruel. No te enojes mi niña, no puedo calentarte la leche, a duras penas la mantengo fría dentro de la neverita con hielo pa que no se me dañe. Le pedí al hombre que nos llevo la luz que me ayudara a sacar las cosas de la nevera. Decía que no tenía tiempo mientras me enseñaba la libreta de sentencias a familias sin luz, hacer un favor no paga honorarios si así fuera,  jamás me hubieran cortado la luz. Duérmete mi niña que se me cansa el brazo con el abanico improvisado… duérmete mi niña mañana tengo que salir temprano a ver donde encuentro los chavos para tratar de hacer feliz al hombre que nos llevo la luz.

La ida

Si me quedo mirándote no es en la búsqueda a la caza de tu mirada, no tienes que mirar para acá. Tu de mi pasaste y yo pase, y pasare, y, y, y  no tienes que mirar para acá. Si antes disimule el conocerte, fue por temor a no disimular lo otro, lo que duele no, no tienes que mirar para acá. No pierdas tu reloj de arena. Tu estas abajo con tu montaña formándose, yo estoy arriba, con el hoyo negro deformándome. En esta botella el norte y el sur están a la inversa. Me voy marchando, borrando las huellas para no poder volver a encontrar el rastro. Si miro atrás será para llevarme la estampa grabada en la memoria del paisaje donde alguna ves corrí campos, tome manantiales, comí melocotones,                y tu… no tienes que mirar para acá. Ni aun ya estando de espalda donde no pueda verte se te ocurr...

Mis hermanos de iglesia.

 Amigos. Me bloqueé, me bloquearon, o las musas perdieron la fe. Quizás es que le he prestado mucho interes al teatro y al libro y la creatividad poética se puso celosa. Hace unas semanas fui al Festival Internacional de la poesía. Alguien les pregunto a los honrados, ¿que los había llevado a la poesía? Todos contestaron muy bien, el desahogo personal, el tener algo que decir o simplemente lo feliz que eran siendo poetas. Cuando escuche la pregunta, rápido pensé, los otros poetas . Es cierto, primero fue José A. Buesa. Muy criticado por ser muy simple y amado hasta las tetillas en Republica Dominicana. El primero, que me leí, y entendí, como si fuéramos amigos con la mayor de las confianzas. Después, los poetas sin nombres. Esos son los que me tienen al día. Mis hermanos de iglesia, los expertos de la letra, los nerds de la gramática, los que escupen versos entre la tos seca, los sentimientos de la calle, los que riman, los que la cantan con pista, los que leen despacito...

En los puntos mas altos

Él no quiere, ser el príncipe azul. Que lo amen por la gracia de su encanto o por tener oro, o algún apellido noble. Él quiere algo que también quiere el príncipe azul. Ser recordado, sentir que su paso no fue en vano. Pero tampoco quiere ser el villano, ni el personaje cómico, ni el mago sabio. Él quiere lo mismo que todos los anteriores. Su espacio, ser respetado. Él prefiere ser el dragón que custodia la torre, poder estar solo cuando quiere, esconderse en los puntos mas altos, invocar al Dios del Fuego. Él si quiere, ser el Dragón de la Torre, secuestrar una dama que le avise cuando llega la turba porque prefiere esconderse con él, en los puntos más altos, a ser rescatada.

Agua

El rio no es agua si está seco, aunque de lejos te parezca oír su cauce. Al igual que chupar un hielo no te quita  la sed. El agua sucia no limpia, el vapor no se retiene, y la del grifo realmente no está destilada. El oasis, puede que sea imaginario y si estas en movimiento tienes que escupirla o te golpea el vaso. Un pozo contaminado elimina una aldea antes de ser notado. El cuerpo es 75 % agua como lo es el planeta, pero la que llevas no está almacenada y la del planeta es tuya, si llevas al día las cuentas. El agua estancada empolla los mosquitos y se sabe mas de las caras de la Luna que del fondo del mar. No hay nada mejor, para el humano que el agua y no hay nada más peligroso si esta deja de ser.