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Mostrando las entradas etiquetadas como sobre mí

2017, puñetero por demas.

Para algunas personas, hoy es acción de gracias. Pero no para mi. Hoy no, al menos. Hoy es un día forzado a ser fuerte y a fingir sonrisas. A decir "ay que se seguir pa lante." Le rezaremos a los muertos, y abrazaremos a los vivos... pero hoy, no quiero abrazar a nadie. Tengo calor y molestias. Alguien dará lo que no puede para hacer una comida. Para decir que se puede, eso... de "seguir pa lante" pero es que pa lante se ve mas feo... y prefiero quedarme aquí un rato... quizás, hasta ir en retroceso. Yo creía que antes estaba bien jodio, pero ahora me doy cuenta de que se estaba bonito. En algún momento otro me mirara a los ojos, cómplice del dolor y del cansancio. No quiero ninguno de estos días festivos, quiero seguir añadiendo días a septiembre hasta que termine este castigo. 2017, puñetero por demás. Antier me encontré con un espíritu luchador que había puesto luces navideñas conectadas a su planta. Quise hacer el mal instantáneamente. Un acto de sabotaje, c...

Charla Magistral Lite Ep E - Noel "El No" Ernesto (VIDEO PODCAST)

Les comparto una conversación que tuvimos para Charla Magistral de Oscar Navarro. La poesía y la comedia se reúnen por hora y tres minutos. Estoy muy honrado por la invitación a este podcast.

Carta a mis lectores no Boricuas.

Mi país no es el peor de todos. Pero lastima. Tiene una mala costumbre de privarse ella misma. De no sentirnos suficiente y pedir ayudas al cielo. Un cielo estrellado y sangriento. Que nos quiere menos a lo que se desprecia así mismo. No tengo puntos de referencia para compararlo. Ya que nunca he sido un viajante extremo. Solo conozco mi isla, y me para los pelos. No se si han oído algo de uno de nuestros alcaldes. Esta a lo loco. Es curioso que sea el del pueblo de Guaynabo. Tanto guille que tenia de pueblo de alta jerarquía al punto que toda la isla les llama los Guayna-bichos. Si los franceses que tocan este .com no entienden la referencia le explico que le llamamos bichos, a los come mierda, y le llamamos come mierda a lo que se creen mejor que otro. Y ahora resulta que dicho pueblo es el mas cafre de todos. Un pueblo cafre con acento de gringo, pero cafre en si. No se si se hallan enterado mis amigos sur coreanos que últimamente visitan mis dedostorpes de estas historias. Este alc...

No-el

No-el Nació nene, normal. Nunca ninfas narraron nulas nanas. Nadie nadó nefastos Nilos. Nada ni nadie. Nacarile. Ningún nómada nutrió nuestro nido, ni ninguna Nefertitis navego nuestra nave. Nada ni nadie, nacarile. Nació nene, normal niño numerando negruras nubladas, numerando novas naranjas. Nació nene. Nombre: Noel nunca necesité negarlo. Namaste.

Organico

Hay momentos en los que por fin me encuentro solo. Prendo la música y me siento con audífonos frente a una papel en blanco. La palabras me surgen como si jamiara con mi teclado, casi orgánico. Dicen que la musa llega pero te tiene que encontrar trabajando, a mí me encuentra con taza de café en mano y parafernalia cerca. Es cosa de sentirme relajado, entonces como quien no quiere la cosa llego a querer decir algo, puede que no sea la idea más brillante, o que al rato me descubra llorando, pero es mi momento y a veces lo comparto. Lo posteo en Facebook como si fuera música de fondo en el lobby de un hotel. Si le prestan atención no es lo más importante. Es hacer la paz con el ritmo y mis ideas, que no siempre se llevan.

mi prision infantil

Estaba en sexto grado , en una escuela pública gigantesca que tenía que dividir en cinco los grados. Un infierno para un niño poeta. Con nadie me entendía, me encerraba en mi cabeza y allí pasaba el día. Aprendí un gesto que intimidaba a los niños, aprendí una mirada que desinteresaba a los maestros. Me perdía en mis propias ideas, descubría a todo el que me mentía, y aprendí que solo se puede vivir con una sola conciencia. Estuve solo, tan solo que lloraba sin entenderlo. Me hacia la idea del adulto que quería ser, y nunca convertirme en aquellos adultos que de seguro cuando niños eran iguales aquellos que se reían en el salón. Siempre algo los delataba, cualquier fulano que me cruzaba por la plaza de Vega Baja, le quedaban en los rabitos de los ojos sobras de maldad. “Tu eres bien raro,” lo escuche mil veces y tenía la respuesta perfecta pero no la decía, nunca lo decía. Era mi cárcel, mi penitencia p...