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No me interesa tu respeto

Si yo quisiera ser uno de esos lo seria. No es mi mojo. No quiero provocar miedo para que me respeten. No me interesa. La opinión de los otros tendría que crecer en importancia para desear su respeto. Por mi que piensen lo que quieran. Que la vida se encargue de ellos. No es mi responsabilidad entrenarlos, menos domesticarlos. Cuando los perros ladran en la acera no les contesto con rabia. Son perros, y los perros a lo de perro. Un hombre que ladra es lo mismo. No me enojan los insultos. Son como dardos apuntando a mi holograma. No me provoca devolverlos. Solo me apeno por la intención a quien quiere ofenderme, pero la verdad, no me ofende. Hace mucho tiempo nadie puede decir algo que pueda dolerme. Porque las palabras hay que tomarlas de donde vengan Las palabras sucias siempre vienen de bocas sucias. A quien le importa lo que digan esas bocas?

Despertador

Ella abrió los ojos, y supo que era feliz. No había sido en vano todos sus esfuerzos. Su cuerpo lucia como lo imaginaba, aunque hubiera querido que la madre naturaleza le hubiera dado mas poder en la parte de atrás. Pero había trabajado lo que tenia, y se complacía. No tenia que levantarse temprano, porque ya el aroma de café se había arrastrado por las rendijas de la puerta hacia sus narices. La sabana le acariciaba tan dulcemente sus pechos pequeños. Tan redondos y algo caídos por la ausencia del brassier que hace mucho había dejado atrás. Y también podía oír la ducha, así que imaginaba su ultimo machito limpiándose con jabón el amor que se dieron unas horas atrás. No lo conocía del todo. Llevaban saliendo algunas semanas y había decidido quedárselo. Como quien se enamora de un perro de la calle. Pero este no era de la calle, y aunque jadeaba como uno, no podemos decir que era un perro. Era un cajero de banco que conoció por una amiga.  Aunque nos cause mucha intriga conocerlo ...

Una sola lagrima

La misma lágrima baja por diferentes mejillas. Las despedidas son muy duras. El planeta es demasiado grande. Mas grande la pena ver como se alejan. Cuando estamos juntos todo se trastoca. Nunca me preparé para esto de no envejecer al lado vuestro; de no ir a reuniones de padre; de no esperar a que acabe el karate. Mañana cruzan la frontera donde mis brazos no alcanzan. Esta noche la misma lágrima moja diferentes almohadas. El país se rompió y me quebró la casa. Una grieta horrenda se me quedó en la sala. Yo no tengo pasaporte, sin embargo, mi corazón cruza aduana mañana.

No me hables

Si ante la ventana dé tu existencia se te cruza este cuerpo que reconoces como mío no me saludes. Ese espantapájaros no soy yo. Este que te escribe desde alguna dimensión desconocida ya no habita allí. Déjalo pasar, dalo por loco. Ese que deje atrás en la colonia pelea por comida, llora cuando falta luz y extraña su semilla. No le des de tu tiempo es como ver esos anunciós de labios leporinos. Te aprieta el alma y resalta la impotencia. Si algo quieres decirme, dilo al cielo, como cuando hablas con los muertos.

Mano suelta

Pues escribamos Tropesía. que el arte de las palabras clichosas se lo traguen. Se lo guarden por el donut. Al cabo que ni quería salir en esa foto. Las celebridades intelectuales nunca fueron fotogénicas. Estas palabras no se retratan por lo que desea el panorama. Aqui soltamos los traumas que a mi cerebro no causan calma. Si yo no escribo poesía le meto a tropesía. Si la paz te esbarata es que tu realidad es una pantalla. Poemas en pedradas rompiendo ventanas aunque no sea primero de mayo. Voy a frontear encapuchado mascara de gas por si acaso que los uniformes no me caguen y que la Nogales me saque. No me esconderé cuando me sienta convocado. No recito para los adinerados ni poemitas para los domingo. El que quiera cremita, que le llore a su mamita pero que no busque su medicina escondida en mi tropesía. Esta es una secuencia tosta y corta, como una pela de rodilla. Sin palabreo ni disfraces. Una verdad ronca, un mal sabor en la boca, ...

Un corto suceso de lo que paso el 1ro de Mayo

A mi no me tiraron pepper spray, si gases lacrimogenos. Ya cuando todo el movimiento se estaba dispersando, una muchacha como de 21 a 24 años, comenzó a gritarles a los policías. Cosas como, "somos del pueblo," "ustedes también son puertorriqueños." Alguno de esos comentarios debe haber molestado a los superiores. De repente... de la linea de policías azules salieron detrás policías con pantalones khakis y camisas negras. Venían armados de escopetas lanza granadas lacrimogenos. Fueron directo a la delicada muchacha arrebatada de pasión y la amenazaron con la escopeta pero la muchacha no dio un solo paso... resistente. Le dio la cara al oficial. El policía en su sorpresa de no intimidar a la nena se le abrieron los ojos de miedo, y actuó como cualquier pendejo actúa frente al miedo. Saco su spray de pepper y le baño la cara. Yo que grababa todo lo que pasaba fui ayudarla... le lave la cara con agua y malox. Ella no podía ver, así que le tome las manos, las enrolle en...

Adela del Caribe

La Adela del Caribe se peina sentada a la orilla de las rocas. Al lado donde alguna vez espero un perro a su pescador. Había ido detrás de las olas. Su hijo la avergonzaba. No entendía donde heredaba tanto egoísmo. Su madre Volcán ya descansaba, su padre Sol no respondía llamadas. Estaba sola como una viuda negra, pero ella no había matado a nadie. Sol tenia mayores problemas. Quemaba mas de la cuenta como un poeta con dedos torpes queriendo acariciar las alas de un poema. La madre ya muerta hace tiempo no tenia flores nuevas en su puerta. Pues la hija del Caribe ya no creía en milagros ni en vida después de la muerte. Aceptaba la verdad como quien acepta que la humanidad es un desperdicio con buenas intenciones. Ella era agua salada, ya sean lagrimas o tristezas de playa. Su hijo destruía su herencia. Se había obsesionado con los vicios del hombre, el oro, el petroleo y otros elementos menores. No saben, no hay nada como el espiritu ...