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Sinvergüenza

No me da verguenza
ser un poeta de calle.
Recitar coplas
hasta secarme  la garganta.
Llevar algunas monedas
para mi casa.

No me da ninguna verguenza.
Solo los talentosos
podemos hacerlo.
Es lo que nos diferencia
a cualquier loco
estirando la mano.
El poder hacer dinero
 intantaneo
solo contando
contigo mismo
 es la diferencia
entre los apacionados
y los vocacionados.


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