Hay un poema que se pierde por las cunetas. Esta dentro de una pompa de sangre desinteresada. No concibe está existencia como suya. Las paredes de su casa están en contra de vientos más felices. Apaga la luz, no contesta llamadas si acaso recibe alguna. La amigos de entonces han seguido sus propios fracasos, los de ahora no le creen que es posible, su amor lo consiente pero no lo consuela la olla de la vida lo hierve como a un cangrejo de pecera. No hay lugar para donde esconder la mirada cada esquina trae su receta de espinas. La esperanza es una enfermedad para cual las fábricas aún no inventan un preservativo con sabor a menta. Hay un poema marchitandose bajo la lluvia. Cada gota sobre cualquier rosa es rocío menos sobre sus hojas que es castigo. Esta dentro de una colonia en un anuncio de Coca Cola. Es la máscara triste de las máscaras del teatro abandonado como un perro en la carretera. Aún conserva su cadena en la espera d...