Siento tanta vergüenza de este egoísta corazón. que no se alegra de que puedas sonreír lejos de mi. Que mi vida continua en la cartelera de un teatro vacío Y tu en la distancia ya te acostumbras a mi ausencia. te enteraras que papa no lo sabe todo. No es perfecto, son tantos los errores y quizás son ciertos algunos cuentos de ese pedazo de loco que se limpio las lagrimas al borde del aeropuerto. Anclado a la esperanza de algún día dejarte una herencia color bandera de las que puedas sacar valor y sacrificio. Es tanta y tanta la vergüenza. Para ti solo deseo días dulces. No quiero mas visitas de nubes negras en tus pestañas. Menos ser yo el estruendo que rompe el cristal de tus ventanas. Pero mi vida continua en la cartelera de un teatro vacío Y tu tienes pase libre en todos los parques de la diáspora. Algo mal debe haber conmigo. Debo estar entre los peores padres en la historia del patriarcado. Porque quiero abofetear ese raton con pantalones...