No hablare de ti,
yo no le tiro a las víctimas.
Si te place, enojate.
Usa tu libertad como quieras.
A mi no me arrastra
la marea.
Comprendo tu estado
de mente colonizada.
Efecto secundario
conformarte con poco.
No te preocupes,
al ruido del cañón
yo lucharé por ambos.
Ya debes tener
la excusa perfecta
para esconderte en casa.
Dios sabe lo que hace
e hizo
los revolucionarios.
Si alguien debe
sacar la cara
seré ese alguien.
Primero;
porque aunque me hiera
no va a a dolerme.
Segundo;
Porque no soy ciego.
Entiendo lo que esta pasando
mientras cacareas al papagayo.
(Trato de mantener el poema
poco complicado
para que entiendas algo
Hace mucho rato
perdí el lujo
de hablar el idioma
de los brutos.
Perdonarme el intelecto
paisano.
No esta en mis manos.
El mal que me calcome
Me prohíbe hablar sandeces.
Tu en eso,
estas muy sano.
Por eso te likean
los que te rodean.
Yo no,
siempre fui la persona
dispareja.
Siempre fui
el dragón favorito
de los Charming wanabe.
Quién sera menos existente
el monstruo mitológico
o los príncipes azules
en una tribu
de hombres marrones?)
Mira a tu pueblo.
Concentrate en el mal
que nos arrolla,
observa como te roban
encima de un "Dios te bendiga,"
como matan a tus panas
los gangueros en uniforme
o los pelotones de la calle.
Contempla como te emboban
con cupones y plan 8
mientras te clavan con impuestos.
No te das cuenta?
-ahí esta tu tala, tu yegua y tu tierra-
La tele te esta haciendo daño.
Cambia de música
de punto y de perspectiva.
Y si aun no lo entiendes
al menos
aceptalo así,
NO ENTIENDES.
Pero no hagas
el deseo del enemigo.
Criticar a tu bando,
es de traidores
así sea por ignorante.
Cuando decimos:
Patria o muerte!
Estamos hablando de ti.
Cuando era un nene chiquito mi mama cantaba una canción que decía algo así como, que una mama no se cansa de esperar. Una madre no se cansa de esperar. ¿Esperar que? No lo entendía en ese momento. Hace 5 o 8 años, quizás 10, fui a casa de mi abuelita Gloria. A comer, a bañarme en su ducha de agua súper caliente y a empolvarme con su talco dentro de una media. Cuando salí, del baño ya olía a pollo guisado y arroz con salchicha, antes de servirme en la mesa, (porque así es como se come en su casa. Uno se sienta derechito en la mesa, y ella poco a poco te va llenando la mesa con manjares criollos) me arrastro al segundo cuarto de la casa y me mostro que tenía una cama grande en el. Me gusto la cama, le dije que se veía bonito, y me distraje un poco pensando en cómo crio ella a dos hijos varones, y una linda muchachita en una casa de dos cuartos. Entonces fui a la mesa a disfrutar, a masajear mi paladar, a recibir besos de Dios en el estomago, y le dije algo como, "oye una cama ...
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