El 23 se va a Lares, por tradición y respeto. Se va por que ante todo, porque si fuésemos una nación seria un día feriado. Por eso es importante la rebeldía, de ausentarse al trabajo, y yo por eso perdí un trabajo. Se va a Lares, por que es el día de nuestra "no" independencia, aunque aquí la celebramos, el 4 de julio. Se va a Lares porque es cuando suena el ruido del cañón, al que prometimos todos responder a su llamado. Se va a Lares, por que allí se dice presente. Por que allí es que pasan las cosas, y se escuchan discursos que no se oirían en ninguna otra parte. Se va a Lares para ser cómplices de Filiberto cuando se quito el grillete, se va a Lares, y desde hace unos años se va a Hormigueros, porque es un dia importante, al que los federales le faltaron al respeto. Se hace patria levantando el puño izquierdo. No lamentándote con excusas de porque tu te quedas, en la comodidad de tu sedentarismo.. Lares no es la revolución. Ni es la guerra, ni una reunión de hombres con barbas. Lares es el acongloramiento de los que no olviden, que tenemos nuestra propia historia aunque no se enseña en las escuelas. Se va Lares por que hubo un Manuel El Leñero, una Mariana, un Betances, una patria valiente quemando libretas de jornaleros. No vamos, por artesanías, ni por helados naturales, ni para tratar de vender mercancía barata a los que si asisten. Se va, para saludar hermanos de la lucha, y para volver mas tranquilo, que no estamos solos, en el triste camino de amar esta patria.
Cuando era un nene chiquito mi mama cantaba una canción que decía algo así como, que una mama no se cansa de esperar. Una madre no se cansa de esperar. ¿Esperar que? No lo entendía en ese momento. Hace 5 o 8 años, quizás 10, fui a casa de mi abuelita Gloria. A comer, a bañarme en su ducha de agua súper caliente y a empolvarme con su talco dentro de una media. Cuando salí, del baño ya olía a pollo guisado y arroz con salchicha, antes de servirme en la mesa, (porque así es como se come en su casa. Uno se sienta derechito en la mesa, y ella poco a poco te va llenando la mesa con manjares criollos) me arrastro al segundo cuarto de la casa y me mostro que tenía una cama grande en el. Me gusto la cama, le dije que se veía bonito, y me distraje un poco pensando en cómo crio ella a dos hijos varones, y una linda muchachita en una casa de dos cuartos. Entonces fui a la mesa a disfrutar, a masajear mi paladar, a recibir besos de Dios en el estomago, y le dije algo como, "oye una cama ...
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