Eramos amigos de eso no hay la menor duda. Averiguabamos entre todas las casas quien había hecho comida, donde quedaban cervezas, quien tenia pa fumar. Eramos amigos los secretos caminaban desnudos como ninfas y sátiros las alegrías y traumas. Eramos muchos y eramos amigos. Trabábamos juntos así sobresalíamos, así sobreviviamos, pero un día dejo de ser divertido. Competencia, envidia, la patada en mi palabra, las ganas de que alguien te diga -tienes razón- desafinaron la melodía. Dejamos de ser amigos y dejamos de ser tan buenos. Algunos aun se hablan, hacen proyectos que al verlos solo te dices -le falta chispa- la misma que me falta. Debe ser el saber que no es como aquello, que nunca volverá a ser tan divertido. No hay nada mas difícil como empezar de nuevo. La confianza no se forja de la nada, menos en ti mismo. No se como empezar de nuevo, ni si ellos sabrán que no tenemos mas alternativa. Solo queda el ...