Este país todos los días se lleva algo nuevo de mí. Me lo arranca de mala manera, me deja el sabor amargo del cansancio por lo que lucho y me lo bajo a secas. Este país y este pueblo al que aterrorizo me mata todas las mañanas, como una turba eufórica que pretende quemar mi casa. Vienen con elogios algunos, abrazos hipócritas y promesas maliciosas que se presentan como carnada. Hablan de mis virtudes como quien habla de puntos débiles para vencerme. Por más que trato de cambiar el camino siempre termino nadando contra la corriente. Y es que, en este país eres el enemigo cuando haces lo que haces con una pasión desmesurada. Y es que, en este país todos pretenden conformarse con lo poco que hacen para esconderse en la excusa de que aquí cualquier cosa es muy difícil. Entonces, llega el loco, dando el todo por el todo, algarete… arrancado la grama cada vez que toma impulso, y en vez de este publico compartir la gloria isleña por ...